domingo, 2 de diciembre de 2007

DOS POEMAS BREVES

testigo

No lo maten, que es un hombre,
y ha sido el único que nos odia con razón.
Aquí está solo, en su celda, encadenado.
No dejaremos que hable
pues su verdad
es imposible soportarla.

Hernán Lavín Cerda


carnicería

Más vil que un lupanar
la carnicería infama la calle.
Sobre el dintel
una ciega cabeza de vaca
preside el aquelarre
de carne charra y mármoles finales
con la remota majestad de un ídolo.


Jorge Luis Borges

1 comentario:

Anónimo dijo...

bien por las lineas de Lavin Cerda!! no lo tenia!! y a un a riesgo de un comentario "de escuela primaria" digo "me gusto mucho" y me voy buscando las escaleras de la escuela y las faldas de mi seño!

Luis B.