Este disco recorre más de 40 años de trayectoria con canciones que han sido temas centrales de bandas de sonido de films tales como “Nacido el 4 de julio”, “Reto al destino”, “Buenos días Vietnam”, “El diario de Bridget Jones”, “Un hombre lobo americano en Londres”, y otras que no viene al caso mencionar, dado que lo que menos importa en este caso es si esas pelis son “de las buenas” o las no tanto. Pero lo que sí les puedo asegurar es que es un placer ir degustando cómo la voz de Morrison fue mutando a través de los años, desde la ferocidad juvenil de “Gloria” o “Baby please don´t go”, a la delicadeza crooner de “Moondance”, pasando por canciones pegadizas con aroma a country como “Brown eyed girl”, rockeronas y contundentes como “Wild night”, o demostrando que se puede ser romántico sin chorrear muzzarella (“Someone like you”, “Have I told you lately?”).
Ah, una perla: “Comfortably numb”, el soberbio himno de “Pink Floyd The Wall”, en vivo y a dúo con otro viejito piola, Roger Waters, es el “temita” que cierra el disco.
Sugerencias para su escucha: si hay whisky en casa, sírvase un toque. Si tiene patio o balcón, espere un atardecer rojo y mire al horizonte. Alce el vaso al cielo y brinde por la gente copada, por los lindos momentos, y porque la buena música todavía sigue estando de moda.
E.P.O.
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