Yo sólo tengo
dos sueños recurrentes:
comer pan flauta
y vivir en Galápagos
E.P.O.
dos sueños recurrentes:
comer pan flauta
y vivir en Galápagos
E.P.O.
Anoche soñé con Bush. Posta. Estábamos los dos sentados frente a una mesa larga, del mismo lado, como disertantes ante un auditorio vacío. Creo que estaba Chavez también, pero se iba. A Cuba, a comer un pancho, no sé. Se iba. Entonces Bush torcía a un lado su silla, para mirarme de frente, y yo hacía lo mismo, para mirarlo a él, y le decía “Che Bush, te estás yendo un poco a la mierda, la gente no te quiere, es feo eso, hacete bueno viejo, hacete bueno”. En inglés se lo decía, porque yo el inglés lo chamuyo de corrido, lo estudié en la cultural.Hablaba yo de entrada, él escuchaba, fruncía el ceño, se sonreía. Le preguntaba por Laura, por las nenas. Me explicaba que andaban bien, que Laura con las cosas de la casa, que las nenas atorranteando por ahí. Me soltaba, ya en confianza, que les había gustado mucho Mar del Plata, cuando hace un par de años pararon por allá. Les causa gracia, no me creen, pero es así. Bush me decía esas cosas. Me hablaba de los portaaviones, de anclar uno frente a la playa Bristol, de tirarse a tomar sol, de alquilar una carpa, de cuánto estaba la quincena. Conversábamos de todo un poco: de cine western, de petróleo, de minas. En una me cuenta que, cuando era chico, había volteado Sarajevo jugando a los soldaditos. Tremendo. Premonitorio. Lo interrogué después sobre su problema con el chupi; un poco que se molestó. Entonces censuré otros temas incómodos: Osama, el Eje del Mal, los negros del Brasil. En un momento me dijo tener inconvenientes para ir de cuerpo. Descolgadísimo. Pero luego en la vigilia lo pensé mejor: hay que ser la testa del imperio y tener ganas de deponer. ¿Cómo será? ¿Un agente secreto montará guardia en la puerta del baño? ¿Y si escucha los ruidos? ¿Y si es indiscreto? Vaya uno a saber cómo le jugaba en la cabeza todo eso; quizás el asunto venía por ahí.
Como los sueños duran poco, apuramos la despedida. No fue demasiado efusiva. Le tendí la mano y la tomó con tibieza, liviana, a la manera de la gente falsa. En una última confesión, me dijo que a veces hubiera preferido ser pintor a rodillo, y que le gustaba el ballet. Y que si hubiese nacido en Argentina se jugaría su resurrección diaria en una islita del Tigre, buscando ser el mas cool de la paisanada.
M. le Ch.
1 comentario:
JAJAJAJA
Se ve que conducir un imperio te enfrenta a los mismos problemas que conducir un 148 (El Halcon). Ambos tienen problemas para ir de cuerpo. Una vez me dijo un chofer :"Pibe, sabes que feo es andar todo el dia sentado en el bondi sin poder parar? La vuelta tiene mas de dos horas y la unidad no tiene baño. Esto no es como estar en una oficina, donde a cada momento podes parar. Aca paras un minuto a comprar fasos y siempre se te enoja una vieja."
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