domingo, 2 de diciembre de 2007

CUANDO EL ARTE ATACA

“SPINETTA Y LOS SOCIOS DEL DESIERTO” (1997) – LUIS ALBERTO SPINETTA. La verdad, me cuesta escribir una reseña sobre un artista al cual admiro de una manera casi sobrehumana, pero qué joder, vamos a intentarlo: en medio de una etapa crítica de su vida, tanto a nivel económica como afectiva, Spinetta forma este verdadero power-trío (término que muchos se atribuyen pero muy pocos lo son con tanta calidad) invitando a formar parte de su “desierto” al virtuosísimo y jazzero Marcelo Torres en bajo y coros y a Daniel “Tuerto” Wirtz en batería (sí, el hermano de Manuel, el mimo-cantante), asumiendo Luis Alberto una notable función de guitarra-líder, la cual acompaña de manera impecable y acertada la dulzura de su voz a través de todo el disco (doble, por suerte). El grupo suena ensamblado a la perfección y muchas de las canciones son ya clásicos de un fin de milenio que se aproximaba. “Cheques”, “Cuenta en el sol”, “Jazmín” (dedicada a su pareja por ese entonces, la morocha Caro Peleritti), “Nasty people” (en inglés, mirá vos...), “Jardín de gente”, “Bosnia” (“donde un ángel cierra sus alas y llora”... la pucha), son algunas de mis favoritas. Una obra descomunal y necesaria para entender la vigencia absoluta de uno de los “padres” del rock vernáculo.

Sugerencias para su escucha: Con auriculares, en casa, en el subte, el colectivo, donde sea, para apreciar la calidad de lo que El Flaco nos cuenta en cada pieza. Como digo a mis amigos a menudo, me reconforta que Spinetta sea argento y, al margen de paralelismos futboleros, un verdadero “orgullo nacional”.

E.P.O.

2 comentarios:

Michelle dijo...

si, realmente un grande.
pero escuchar la música en auriculares me incomoda,


llegué por una calcomanía pegada en el subte B, interesante, no?

ROBESPIERRE CON POLERA dijo...

Salud Michelle, interesante lo del subte B...Orejudo y Le Chiwi pegan stickers allí siempre temiendo ser guillotinados (como su jefe, Robespierre) por algún delegado gremial. Bienvenue!